sobre las empresas del ibex 35 y los paraísos fiscales

El informe de responsabilidad social corporativa 2012 dice cosas tan interesantes como:

“Sorprende observar cómo se desploma (64% desde el inicio de la crisis) lo que pagan sobre sus ganancias contables las grandes empresas, pese a que muchas obtienen importantes beneficios, y cómo aumenta la presencia de estas en paraísos fiscales a través de empresas participadas y filiales (94% de las empresas del IBEX 35 tienen presencia en dichos territorios, y aumentado el número de filiales en un 60% desde el 2009)”.

En este blog hemos hablado de la utilidad para las empresas que tributan allí beneficios desviando negocio económico o financiero para aprovechar la fiscalidad de aquel país. No es menos cierto que al consolidar los beneficios y tributación fiscal, deberán incluirlo en su declaración de I.Sociedades (en teoría como un dividendo recibido al % de IS pero puede que no lo incluyan si no consolidan beneficios y fiscalidad), con la eliminación del derecho a beneficiarse de la deducción de doble imposición de dividendos internacional. Entonces las empresas para no tributar en España lo que han tributado fuera ya a menor tipo de gravamen, no consolidan fiscalmente en la matriz como dividendos recibidos y evitar la tributación en España, separando beneficios de la matriz española y sus diferentes filiales. Es la única explicación que se me ocurre para conseguir evitar tributar como matriz (la tributación es en origen), los dividendos recibidos de su filial. En las cuentas oficiales, nunca aparecen estas sociedades en paraísos fiscales, y esto puede decirse que es ¿porque no consolidan efectivamente beneficios y fiscalidad?.

La casa de sus sueños: Un paraiso fiscal para vivir

Alguna vez ha pensado cómo sería su casa ideal, y habrá pensado que nos cueste lo mínimo posible, y que sea bonita, espaciosa, luminosa…..un paraíso idílico, donde transcurrir nuestra vida. Esa debe ser la opinión de las empresas,que “residen” en paraísos fiscales, que sea al menor coste posible, el alojamiento de su nueva “vivienda” y que nos dé cobijo. Y es que el lugar dónde decidir instalarnos, parece ser algo trivial, más allá de la habitabilidad , una zona de residencia con servicios, y un parque para pasear cercano pero es una decisión trascendente.

A las personas físicas no se les aplica el principio de territorialidad, sino el de nacionalidad, o país (selección a la que anima en términos futbolísticos).  Y por eso las “exigencias” para las personas que viven en paraísos fiscales son mayores.

Porque residir en un paraíso fiscal, implica atenerse a la tributación en origen de las rentas que llegan al país paraíso fiscal (principio de territorialidad) , sin tener en cuenta su país de obtención ni cómo han llegado a cuentas de paraisos fiscales. Ver artículo : una sencilla reforma fiscal de la UE: la tributación en destino. Es válido a priori (si no hay fines elusorios para sociedades, pero no para personas físicas).

Y cuándo esto ocurre, los países exigen a personas físicas, demostrar que su residencia fiscal, es su domicilio durante al menos 183 días para no aplicarles el régimen de transparencia fiscal y evitar así fines elusorios. Famosos casos han ocurrido en España con deportistas, cuyo domicilio real era España pero fiscalmente su residencia fiscal ha sido países paraísos fiscales. Y aún demostrando que su residencia fiscal es su domicilio real, la transparencia fiscal nos dice que entra en vigor la tributación fiscal en el paraíso fiscal a los cinco años de demostrada su residencia real y efectiva en el país paraíso fiscal. Con lo cual los cinco primeros años de un español que resida en Bahamas por ejemplo, puede tributar toda su renta en España si se considera evasión impositiva,  el hecho de trasladarse a vivir efectivamente a Bahamas ,porque sea un loco del windsurf. La obligación de tributación bajo este régimen de trasparencia , hace que tribute bajo el criterio de nacionalidad y obligación personal por todas sus rentas (español residencia habitual se entiende España y tributa por todas sus rentas internas y externas en su país España :las rentas generadas en España, Bahamas o en cualquier otro país.

Los países paraísos fiscales, priman el criterio de territorialidad, de tal manera que las sociedades creadas en Gibraltar tributarán por las rentas derivadas a sociedades del paraíso fiscal, ni tan siquieran las personas tienen que tener domicilio, sólo con ser residente a todos los efectos legales es suficiente.

En la filosofía anglosajona no se asimila residencia fiscal con el hecho de tener su domicilio social allí (por ejemplo una sociedad residente en Gibraltar a todos los efectos y domicilio en España se puede beneficiar de los beneficios fiscales “anglosajones” por las operaciones realizadas en Gibraltar). Las operaciones  y rentas generadas en España de esta empresa con domicilio social en España pero sede en Gibraltar, sí que tributarían en España.

Por eso tributar en destino se hace necesario, independiente de que el país sea un paraíso fiscal o no (ver nuevamente el post de una sencilla reforma fiscal de la UE: la tributación en destino). En la práctica, la tributación en destino que propongo, no deja de ser la aplicación efectiva del principio de nacionalidad (las empresas españolas tributan todas sus rentas internas y externas en el país de destino que es España) y no serían necesarios Convenios de doble imposición internacional.

En sociedades creadas en paraísos fiscales, aplicar el criterio de 5 años de transición de residencia fiscal efectiva al paraíso fiscal, descrito para personas físicas, es difícil de trasladar a empresas  (personas jurídicas), puesto que los accionistas son múltiples y a menudos son otras personas jurídicas , que no tienen un domicilio de “carne y hueso”, una vivienda habitual aunque sí tienen domicilio social. Pero una adaptación transitoria a sociedades de este plazo de 5 años vigente para personas físicas, hasta la implantación de la tributación en destino, sí sería posible: la adaptación transitoria sería: tributar a % en el país de que es nacional cada socio por los beneficios empresariales, por trasparencia fiscal internacional, y evitar la tributación de la sociedad en el paraíso fiscal , según su domicilio fiscal de la matriz en la práctica residencia fiscal de la matriz.

La inexistencia de convenios de doble imposición internacional, hace más opaces estas operaciones en paraísos fiscales.